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    Fabian Barthez nació el 28 de junio de 1971 en Lavelanet (Francia). Tras sus pequeños escarceos como jugador de rugby, decide dedicarse por completo al mundo del fútbol guiado por su primer entrenador, Aimé Goudou, que le sitúa definitivamente en el puesto de portero. Su debut en la Liga francesa sería el 21 de septiembre de 1991, en el que Barthez defendió la meta del Toulouse frente al Nancy.

Sus armas: buen juego con el balón en los pies, buena colocación, y sobre todo uno de los mejores porteros del mundo en el uno contra uno; todo esto envuelto en una imagen muy particular y con su lado oscuro en jugadas en las que busca más la exhibición que la practicidad.

Tras un encuentro contra el Olimpique de Marsella, el entrenador de los marselleses destaca la actuación de Barthez en la portería rival, y propone su fichaje por el club blanquiazul. Así Barthez se hace con un sitio en el OM, donde consigue en 1993 la Copa de Europa y el campeonato de Francia. Los escándalos del club marsellés, que pagó a árbitros y jugadores el año que consiguió el título de Liga, propició una sanción de la UEFA que llevó al campeón francés a perder la categoría.
Barthez sería traspasado en 1995 al AS Mónaco, donde de nuevo saboreó el título de campeón de Francia en 1997. Desde entonces, sus actuaciones han llevado al excéntrico guardameta a la selección de su país, donde consiguió en el pasado Mundial su mayor éxito deportivo: Campeón del Mundo.

Este año Barthez ha vuelto a saborear el título del campeonato francés en las filas del Mónaco, donde la superioridad del conjunto del Principado, con Simone, Trezeguet, Gallardo,... le ha llevado a conseguir el torneo a falta de varias jornadas para el final. La cuenta pendiente la tiene en Europa, donde el Mónaco fue eliminado por el Mallorca con un claro 4-1 en la ida con una desafortunada actuación de Fabian Barthez.
Lo que está claro es que el guardameta defenderá a su país en la Eurocopa, donde a buen seguro demostrará por qué es el portero mejor pagado del mundo, con 11 millones de pesetas netos a la semana.